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Partido X.

Educación


TEXTOS DE REFERENCIA

Por orden de aparición. [La Red Ciudadana-PartidoX nunca parte de cero. El siguiente texto programático se ha elaborado a partir de los textos de referencia a continuación indicados, que han sido posteriormente enmendados por la ciudadanía, como puedes ver aquí.]

Robert, Paul – Traducción de Manuel Valdivia Rodríguez, Ibertic, 13/01/2012
La educación en Finlandia: los secretos de un éxito excepcional
Korpela, Salla – Ministerio de Asuntos Exteriores de Finlandia-Finland Promotion Board, 05/2012
La escuela finlandesa clave del éxito de la nación
Potenze, Jaime (traducción) – Ministerio de Educación de Finlandia, 2008
Educación y Ciencia en Finlandia

Índice

1. INTRODUCCIÓN

2. ÁREAS ESPECÍFICAS DEL DESARROLLO DE LA EDUCACIÓN

3. EJEMPLO DE REFERENCIA: EL MODELO FINLANDÉS

  • A. Cada alumno es importante
    • a) Ritmos de aprendizaje adaptados a los niños
    • b) Una detección precoz de las desventajas y desórdenes del aprendizaje y uso de las ayudas específicas
    • c) Un promedio alto de atención a los alumnos
    • d) Alumnos activos y comprometidos
    • e) Una libertad de elección delimitada
    • f) Una evaluación motivadora
  • B. Profesores expertos
    • a) Una profesión valorada
    • b) Una selección inteligente
    • c) Una formación inicial cuidadosa
    • d) Un tiempo moderado de trabajo pero con una definición amplia del servicio
    • e) Unos equipos administrativos y directivos dinámicos y competentes
    • f) Condiciones materiales óptimas
    • g) Una completa libertad pedagógica
    • h) Profesores expertos asociados a la universidad
    • i) Una formación continua claramente determinada
  • C. La evaluación: una obligación legal
    • a) La evaluación como herramienta de mejora
    • b) La importancia de los espacios de participación

    4. CONCLUSIONES

    Otras referencias

    5. ENMIENDAS DESESTIMADAS

    1. INTRODUCCIÓN.

    La educación es la piedra angular de la democracia y de la sociedad moderna. Las inversiones en competencias, educación, capacitación y cultura son la mejor política de futuro. La educación siempre ha sido un factor de éxito, y en el mundo global las competencias adquieren una importancia aún mayor. La cultura, el conocimiento, la capacidad de innovación y la creatividad son elementos decisivos.

    Los cambios en la estructura demográfica plantean desafíos al desarrollo de la política y de los servicios educacionales. Se priorizará con especial énfasis el desarrollo de la calidad de la educación básica.

    El objetivo es que las escuelas puedan concentrarse en su función principal: enseñar y aprender. Se asignarán recursos en este sentido para, por ejemplo, poder reducir los grupos de alumnos, así como para reforzar la orientación de los escolares y la enseñanza especial.

    Los ciclos de educación preescolar y básica preparan para continuar un aprendizaje permanente. La función de la educación de bachillerato como ciclo polivalente conducente a los estudios superiores será reforzada garantizando la calidad de la enseñanza y del aprendizaje. El punto de partida de una enseñanza de calidad es tener profesores y cargos directivos competentes, así como disponer de una diversificada oferta de educación que incluya entornos de aprendizaje y métodos de enseñanza modernos e instalaciones adecuadas. Debe prestarse atención a la orientación de los alumnos en este ciclo para que puedan completarlo dentro del plazo establecido e iniciar directamente sus estudios posteriores.

    Se mejorarán los contactos entre la formación profesional y la actividad económica. La adecuada coordinación entre la formación profesional y las competencias laborales es importante para motivar a los estudiantes y mejorar la calidad de la enseñanza, así como para compatibilizar las competencias adquiridas con las necesidades del mercado de trabajo. Un gran reto es asegurar que los profesores conozcan la situación del mercado laboral.

    Los centros de educación superior tienen un papel fundamental en el fortalecimiento del nivel más alto de competencias. En el campo de la enseñanza superior el objetivo más importante es desarrollar la calidad de la enseñanza y la investigación.

    Las universidades adquirirán mayor independencia. Se procurará sobre todo fortalecer la autonomía universitaria y las posibilidades de hacer investigación e impartir enseñanza de excelencia en todas los centros de estudios superiores. Dicha autonomía debe ir unida a la transparencia en los procesos de contratación de profesorado y elección de cargos directivos, así como al rigor en las evaluaciones externas que verifiquen el correcto uso de la misma.

    Por otra parte, se fomentará la especialización de las universidades de menor tamaño en aquellas competencias y líneas de investigación y curriculares en que son especialmente punteras, valorando la inclusión de su gestión como parte de la estructura de universidades mayores, en pro de una mayor efectividad de los recursos destinados a su gestión administrativa.

    El objetivo central es claro: hacer de cada universidad un sitio aún mejor para estudiar, enseñar e investigar. El objetivo es que las universidades estatales produzcan los conocimientos que se necesitan para el empleo, de modo que no sea necesario ir a buscarlos al extranjero.

    Se prestará especial atención a la financiación básica y los recursos destinados al desarrollo de la ciencia. Tanto en el ámbito educativo como en el de la investigación y desarrollo se establece el objetivo de elevar la financiación pública. Asimismo se mejorará el aprovechamiento de los recursos y se desarrollarán las estructuras de la educación y la investigación (ver apartado “Ciencia”).


    2. ÁREAS ESPECÍFICAS DEL DESARROLLO DE LA EDUCACIÓN.

    El elevado nivel cultural y la educación pública y gratuita y de alta calidad son las bases de la democracia. Todos los habitantes del estado tendrán garantizadas, independientemente de su lugar de residencia, su idioma o su posición económica, unas posibilidades igualitarias de acceder a una educación de calidad, desde la primera infancia hasta la educación superior.

    El objetivo es incrementar el nivel de la educación y las competencias de la población, con el fin de tener una alta calidad de la educación y de las titulaciones. Se prestará una atención especial al desarrollo de la calidad de los ciclos básico y superior, y también de la investigación.

    La educación ha de garantizar la disponibilidad de profesionales cualificados y la formación de personas íntegras y competentes en la sociedad. Se procurará facilitar y acelerar la obtención de los títulos, mejorar y diversificar el acceso a todos los niveles educativos y promover en centros públicos la formación necesaria para la obtención de la titulación requerida (cursos para obtención de graduado, bachillerato, ciclos y acceso universitario). Además, también se procurará mejorar la correspondencia con la realidad laboral y reducir la proporción de personas sin formación profesional.

    Se garantizarán los requisitos económicos y estructurales para realizar investigación multidisciplinaria, básica y aplicada, de alta calidad y fortalecer la capacidad de innovación de la economía mediante inversiones estratégicas en competencias. Se constituirán grupos de excelencia en áreas estratégicas.

    Se asegurará la disponibilidad de docentes mediante la suficiente educación y capacitación de los mismos, y se mejorarán las oportunidades de los maestros de desarrollar constantemente tanto sus capacidades como sus condiciones laborales.

    Se fomentará la creatividad, los distintos talentos y la capacidad de innovación.Las competencias a desarrollar no se concentrarán únicamente en la materia misma. Lo harán también en el conocimiento y dominio de las propias emociones, la capacidad de motivarse a sí mismo, el reconocimiento de las emociones ajenas y las relaciones sociales.

    Se fomentará la orientación y educación laboral y profesional. La capacidad de iniciativa y emprendimiento será un factor de éxito de los alumnos en la sociedad, en sus estudios posteriores y en su vida laboral. Los conceptos de iniciativa y emprendimiento no deben en ningún caso asociaciarse solo a la actividad económica, sino a la formación integral de la persona como ciudadano plenamente desarrollado en el seno de una sociedad compleja.

    Se desarrollará una enseñanza que incluya entornos virtuales y que apoye a los centros de enseñanza en sus proyectos relacionados con la sociedad de la información. El objetivo es que todos los ciudadanos disfruten de las mismas oportunidades para operar en una sociedad basada en el conocimiento. En la educación básica los alumnos aprenderán los principios de las técnicas de información y comunicaciones, en el segundo ciclo profundizarán esos conocimientos y en el nivel superior se formarán los profesionales e investigadores del sector. En la educación de adultos, la enseñanza virtual mejorará la accesibilidad de la formación a todos los ámbitos.


    3. EJEMPLO DE REFERENCIA: EL MODELO FINLANDÉS.

    Los alumnos finlandeses tienen una gran confianza en sí mismos, en sus competencias y en su potencial de aprendizaje. Finlandia es un país donde la educación tiene una influencia importante en la disminución de las desigualdades; es un país donde los alumnos tienen una valoración muy positiva de ellos mismos con relación a los aprendizajes.En consecuencia, vale la pena tratar de entender cómo han sabido aportar respuestas tan pertinentes a problemas que aún persisten en nuestro caso.

    LAS CLAVES DEL ÉXITO: En Finlandia, la educación absorbe del 11 al 12% de los presupuestos del estado y los ayuntamientos. Así se financian la enseñanza preescolar y básica, el bachillerato, la formación profesional, la educación superior, los estudios de postgrado y complementarios y se promueve la educación informal. De esta manera se construye un modelo de educación permanente que se ofrece a todos los habitantes.


    A. Cada alumno es importante.

    Un profundo análisis de las necesidades reales de cada alumno es lo que está detrás del éxito del sistema finlandés, pacientemente construido en 30 años de reforma. La idea de que un alumno bien desarrollado adquirirá más fácilmente los conocimientos fundamentales es simplemente la idea que orienta la acción de todos: el Estado, las municipalidades, los directores de centro, los profesores… Finlandia respeta profundamente los conocimientos, pero respeta aún más a los individuos que están en proceso de adquirirlos.

    El tamaño modesto de los centros (300 a 400 alumnos en un colegio; 400 a 500 en un instituto) crea una atmósfera de proximidad y permite al tutor o al director conocer personalmente a todos sus alumnos.

    Las relaciones entre los profesores y los alumnos son de gran familiaridad, lo que incluye el respeto mutuo.

     
    a) Ritmos de aprendizaje adaptados a los niños.

    A partir de 7 años los niños comienzan normalmente el aprendizaje de la lectura. Antes de esto, en la educación preescolar (de 1 a 6 años) se pretende sobre todo despertar las aptitudes de los niños, sus habilidades, su curiosidad.

    Así, los aprendizajes iniciales se logran sin violencia, sin tensión y sin presiones, con la preocupación constante de estimular, de motivar, de mantenerse en estado de escucha. Si un niño muestra disposiciones particulares, se le dará la oportunidad de aprender a leer precozmente (6 años). En cambio, y estando de acuerdo con los padres, los profesores pueden dejar a un niño hasta los 8 años en preescolar si todo indica que no está listo para la lectura.

    Se organizan sistemáticamente grupos de apoyo para los alumnos que muestran tener dificultades en una u otra materia. Además, se envía a la clase un auxiliar para apoyarlos. La jornada de trabajo se organiza cuidando respetar los ritmos biológicos del niño.

     
    b) Una detección precoz de las desventajas y desordenes del aprendizaje. Uso de las ayudas específicas.

    Con el fin de poder adaptarse lo mejor posible a las necesidades de cada niño, se establece una detección precoz y sistemática de los desórdenes del aprendizaje y de desventajas diversas. Desde el jardín infantil, los alumnos son sometidos a una serie de pruebas. Los que muestran mayores desventajas pasarán al primer grado de escuela primaria en clases especializadas en clases reducidas con profesores formados a tal efecto. Las clases para niños con necesidades especiales se dan en escuelas normales, lo que permite integrarlos a ciertos cursos “normales” donde esto sea posible.

    Cuando los problemas son menores, se prefiere la integración total, con todos los medios técnicos necesarios para favorecerla. Los niños con diversidad funcional grave, disfuncionalidades mentales, físicas o sensoriales u otras enfermedades físicas o mentales estudian en grupos o escuelas especiales, y la enseñanza básica obligatoria de algunos de ellos dura once años.

    Profesores especializados están igualmente presentes en todos los colegios de secundaria con el fin de brindar una ayuda orientada a los alumnos que tienen dificultades en alguna parte de uno u otro curso. Cuando es posible, los alumnos son reincorporados en su clase normal.

    Por lo que concierne al Estado español en cuanto a estas problemáticas, estamos tan lejos que todavía falta adaptar la legislación para cumplir la convención de la ONU sobre diversidad funcional firmada por el Estado español en 2008, donde se recoge el derecho a una vida inclusiva y no segregadora (concretamente Art. 5 – 7 – 24)

     
    c) Un promedio alto de atención a los alumnos.

    Durante los primeros años de la escuela obligatoria, el número de alumnos por clase no debe pasar de 25. En realidad, la norma parece indicar un número menor: 20 alumnos; pero puede haber, excepciones.

    Las escuelas secundarias cuentan también con consejeros, que están disponibles para todos los alumnos que acudan a consultarlos buscando orientación en sus estudios y beneficiarse así de un interlocutor atento y experto en caso de necesidad. Aunque el alumno no lo necesite, debe visitar a su consejero al menos dos veces al año.

    En todas las escuelas funciona una junta de atención del alumnado y un servicio de salud.

    ¿Cómo explicar estas “tasas de acompañamiento” ya que, según las estadísticas disponibles, el gasto global de educación de Finlandia es casi comparable al de otros países europeos (aproximadamente un 7% del PIB)? Los medios se distribuyen de manera mucho más eficiente.

     
    d) Alumnos activos y comprometidos.

    El profesor debe suponer un recurso entre otros. Todos los medios para poner a los alumnos en contacto con los conocimientos son buenos y los alumnos son constantemente impulsados para construir un criterio propio a partir de todo lo que tienen a su alcance. Por eso reina en las clases una atmósfera de sana cooperación donde cada uno está en su lugar y tiene un papel en la construcción colectiva del conocimiento. Para fortalecer su estabilidad emocional y su seguridad, los más pequeños tienen durante los primeros seis años de la primaria en todas o en la mayoría de las asignaturas el mismo maestro, quien también vela por el espíritu del grupo y vigila que no se hostigue ni se excluya a nadie.

     
    e) Una libertad de elección delimitada.

    Una de las características más conocidas del sistema finlandés es la gran libertad de elección dejada a los alumnos para organizar sus estudios. En realidad, esta libertad es progresiva, y está en relación con el grado de madurez de los alumnos. A lo largo de la educación del “ciclo fundamental” (entre 7 y 13 años) los estudios son iguales para todos.

    A partir del nivel 7 (13 años), se introducen algunas materias opcionales, diferentes según los colegios, que definen sus propuestas de acuerdo con las municipalidades. Hasta los 16 años, los alumnos construyen poco a poco su autonomía y desarrollan un sentido de responsabilidad con relación a sus estudios. Para ello, pueden contar con la ayuda de los consejeros.

    Si bien en el colegio mantiene el marco de la clase tradicional, en el instituto los alumnos pueden componer enteramente su programa inscribiéndose en cursos cuya relación está disponible en la red informática de su centro y accesible también por Internet. La clase, como grupo de alumnos uniforme no existe ya. Los alumnos van a encontrarse en configuraciones diferentes según los cursos a los cuales se inscribieron en función de las disponibilidades. Cuando un curso alcanza un determinado alumnado, se cierra la inscripción y el alumno deberá o inscribirse en el mismo curso pero con otro profesor, o esperar hasta la próxima oportunidad. La ventaja para ellos es poder perfilar mejor el curso de sus estudios, en función de sus aptitudes y de su proyecto de continuación. El sistema les permite también avanzar de manera modular, según sus capacidades, en las distintas disciplinas. Esto implica también que alumnos de edades diversas pueden encontrarse en un mismo grupo de nivel. Cada instituto puede desarrollar “líneas particulares de programa” en forma paralela al “currículo” estatal que debe ser seguido en todas partes.

    En la formación profesional existe también una parte de libre elección que corresponde aproximadamente al 8% del conjunto de los cursos evaluados. Los alumnos son estimulados a construir su propio programa de aprendizaje; existe la posibilidad incluso de completar el curso de sus estudios en otro centro.

    La amplia autonomía de la que se benefician los alumnos de secundaria constituye indudablemente una excelente preparación para los estudios superiores y permite evitar la enorme grieta que, en España, es una de las principales causas del fracaso y abandono escolar en el primer año.

     
    f) Una evaluación motivadora.

    ¿Cómo se evalúa a los alumnos? ¿Existe un medio de reconciliar evaluación y motivación?

    Hasta los 9 años los alumnos no son evaluados con notas. Solo a esa edad los alumnos son evaluados por primera vez, pero sin emplear cifras. Después no hay nada nuevo hasta los 11 años. Es decir que en el período equivalente a nuestra escolaridad primaria los alumnos solo pasan por una única evaluación. Así, la adquisición de los saberes fundamentales puede hacerse sin la tensión de las notas y controles y sin la estigmatización de los alumnos más lentos. Cada uno puede progresar a su ritmo sin interiorizar ese sentimiento de deficiencia o incluso de “nulidad” que puede aparecer si no sigue al ritmo requerido por la norma académica. Finlandia ha elegido confiar en la curiosidad de los niños y en su sed natural de aprender. Las notas en esta fase no serían más que un obstáculo. Ello, por supuesto, no excluye informar a las familias regularmente sobre los progresos de sus niños.

    El mismo ritmo de evaluación es mantenido en el colegio después de los 13 años empleando calificaciones en cifras que pueden ir de 4 a 10. El alumno sabe o no sabe. Si no sabe, obtiene la nota 4, que implica la obligación de retomar el aprendizaje no conseguido. Están proscritos el 0 infamante y las notas muy bajas. ¿Qué interés puede haber en construir una escala de la ignorancia? En cambio, se pueden distinguir niveles de perfección: Un conocimiento puede ser adquirido pero en diferentes niveles de logro: eso es lo que significan las notas entre 5 y 9.

    En el instituto se conserva la misma escala, pero el ritmo de las evaluaciones es mucho más sostenido: cada período de seis semanas es seguido de una semana de exámenes en la cual los estudiantes son sometidos a pruebas diarias de tres horas. Para compensar la presión, quedan libres después de mediodía.

    Los alumnos deben validar los dos tercios de sus estudios en cada una de las disciplinas seguidas, pudiendo continuar su avance aún si tienen uno o dos fracasos. Sin embargo, se les recomienda repetir un curso no aprobado. Otra alternativa es la de pasar un examen de recuperación al final de un período.

    En esta fase, el peso de una nota es determinante, y los matices que existen entre el 5 y el 10 pueden jugar un rol importante en la orientación futura: incluso parece que el 7 es una especie de “media”.

    Para el examen final existe una escala de 0 a 7 (que no incluye el 1), por otra parte, los candidatos pueden examinarse de nuevo, hasta dos veces en el plazo máximo de un año, las pruebas en las que han fracasado (hay dos períodos de examen en un año).

    En los estudios profesionales la evaluación está basada en el apoyo y el diálogo. En este nivel, el alumno está plenamente involucrado por vía de la autoevaluación. La escala de notas es de 1 a 5.

    Lo importante es que los alumnos tengan la sensación de que son buenos en algún campo. Guiada por este principio, la evaluación de los alumnos pierde su carácter competitivo y angustiante y, por el contrario, puede convertirse en un medio que los estimula y motiva para ubicarse en un gradiente de progreso adaptado a su ritmo.


    B. Profesores expertos.

     
    a) Una profesión valorada.

    La profesión docente goza de un prestigio real en la sociedad de Finlandia. Esto tiene que ver con la importancia que otorga el país a su educación y al sentimiento ampliamente extendido de que los docentes son expertos en su dominio y que ellos se consagran a su tarea. Así, los profesores están ampliamente inclinados hacia la comprensión de los niños y de sus necesidades, y sienten que se encuentran al servicio de la infancia, no solo al servicio de una materia. Esta diferencia de motivación inicial es determinante para la orientación futura de una carrera en la cual el docente se considera importante para los alumnos y no solo para la enseñanza teórica.Al docente se le exige mucho en calidad pero es también muy bien reconocido, remunerado adecuadamente, se le dan condiciones de trabajo muy buenas sin necesidad de que “trepe” de categoría. Todos los niveles de enseñanza son bien valorados.

     
    b) Una selección inteligente.

    La selección inicial contribuye a contar desde el comienzo de los estudios con candidatos elegidos considerando no solo las competencias disciplinares y teóricas que poseen sino tomando en cuenta también el concepto que ellos se han formado sobre su oficio y el conocimiento que tienen de la infancia y de los alumnos en general.

    Los profesores de escuela pueden hacerse cargo de los grados 1 a 6 de la educación fundamental. Para poder realizar los estudios conducentes al título de profesor de escuela, los candidatos deben poseer el título de enseñanza obligatoria y haber tenido ya alguna experiencia con niños trabajando como ayudantes en una escuela o colegio durante tres años. Solamente entonces pueden presentar su expediente de admisión en la facultad de educación que elijan. En una Facultad de Educación se aceptan anualmente unos 300 postulantes, seleccionados entre 1200 que presentan sus expedientes y su currículo vitae.Los postulantes son sometidos, durante dos días, a una serie de pruebas y entrevistas. Una de estas pruebas es un test de grupo durante el cual los candidatos, formando grupos de 6, deben discutir frente a observadores sobre un asunto referido a educación que les es propuesto.

    Los profesores especializados en una disciplina, que se encargarán de los niveles 7 a 9 de la educación fundamental, deben haber obtenido antes una maestría en su disciplina, después de la cual deberán estudiar pedagogía durante uno o dos años en una facultad de educación. Para ingresar deben pasar por las mismas pruebas que los profesores de escuela.

    Una vez obtenido su diploma, los profesores deben conseguir un puesto. No hay un movimiento nacional, ni siquiera regional o departamental de profesores. Son los ayuntamientos, que tienen amplias competencias en materia de educación, las responsables del reclutamiento, compartiendo esta responsabilidad con los centros de enseñanza, cuyos directores participan en las comisiones y pueden influir en las decisiones en función de sus necesidades y proyectos. Los profesores son pagados directamente por los centros, cuyos presupuestos, solventados por los ayuntamientos, incluyen los salarios de los docentes.

    En este sentido, se reforzará la formación pedagógica del profesorado y se potenciará la excelencia y el reconocimiento que la profesión requiere, destinando los medios necesarios para alcanzar los ratios y estándares que así lo aseguren. El papel descrito para los ayuntamientos quedaría cubierto por las comunidades autónomas que son las que en nuestro caso tienen competencias sobre materia educativa, contando siempre con participación de representaciones de los propios centros.

    El actual modelo de selección basado en un examen de oposición con unas prácticas insuficientes y de mero trámite se ha mostrado insuficiente. La selección debería incluir una prueba inicial básica y un periodo formativo-práctico exigente de al menos un año en centros innovadores de referencia, con acompañamiento de profesorado experto, al término del cual, se haría una evaluación de la experiencia que permita una selección definitiva.

     
    c) Una formación inicial cuidadosa.

    Todos los profesores deben ser titulares de una maestría (maestría en ciencias de la educación para los profesores de escuela, maestría en una disciplina para los profesores especializados en una materia), que será complementada con estudios de pedagogía.

    Así, desde el jardín de infancia hasta el instituto, los alumnos tendrán delante profesores altamente cualificados. Los consejeros y los profesores especializados siguen una preparación particular. Algunas facultades de educación están divididas en tres departamentos: el primero está destinado a los profesores de educación primaria y secundaria; el segundo, a los profesores especialistas que se harán cargo de los alumnos que enfrentan dificultades particulares y el tercero se dirige a los profesores que seguirán la carrera de consejeros.

    Todos deberán pasar, en el curso de sus estudios, un tiempo más o menos largo, situaciones reales de enseñanza. Los profesores realizan pasantías de una duración que va de 2 a 6 semanas por año. La relación entre el centro de aplicación y la universidad es muy estrecha.

    En nuestro caso, la formación inicial del profesorado debe ser más práctica, con alternancia entre formación y trabajo en los centros educativos, con participación activa de docentes expertos y no solo de profesorado universitario. Debe incluir la formación en nuevas tecnologías y pedagogías emergentes, una metodología de aprendizaje innovadora y no simplemente transmisiva, etc.

    Es necesario introducir en los centros educativos las metodologías emergentes centradas en el aprendizaje del alumnado y su desarrollo, más que en la enseñanza del profesorado. El rol del docente debe ser el de facilitador del aprendizaje más que el de difusor de contenidos.

    El profesorado más innovador está formándose, desarrollando proyectos e investigando en espacios ajenos a la administración, que es demasiado rígida y limitadora con las propuestas innovadoras. Existen espacios que están abriendo mucho más el debate y trabjando más por la escuela pública de calidad que las propias administraciones, que en ocasiones no cuidan ni saben rodearse de talento. Es necesario que la administración se dote de talento integrando a estos colectivos y docentes, y tome la iniciativa para no ser un mero espectador o un remolque que frena la innovación y la mejora escolar. Esta formación, además, no ha de suponer en ningún caso un aumento de la carga de trabajo para el profesorado, sino que ha de formar parte de su horario laboral.

     
    d) Un tiempo moderado de trabajo pero con una definición amplia del servicio.

    Los profesores finlandeses son pagados como en la media de la OCDE. A la mitad de la carrera, su salario es de aproximadamente 2000 euros por una carga de trabajo de 20 sesiones de curso (sesiones de 45 minutos) a las cuales se añaden otras obligaciones como las de vigilancia de pasillos y patios (una o dos veces al día en los recreos), la intervención en los consejos de clase y la participación en grupos de trabajo disciplinares e interdisciplinares, siempre como parte de su horario laboral. Este horario puede ser aligerado (18 sesiones para los profesores de lengua propia o de lenguas extranjeras) o expandido (23 sesiones para los profesores de deporte o artes plásticas).

    En el Estado español el sueldo inicial está ligeramente por encima de la media pero prácticamente se estanca, salvo pequeños matices más ligados a la antigüedad que al desarrollo profesional, y con la única posibilidad de promoción alcanzando cargos directivos en los centros u opositando a la inspección en una carrera vertical inadecuada. La carrera profesional ligada a niveles de competencia debe ser horizontal, un docente debe poder progresar siguiendo en su puesto como docente, haciendo lo que mejor sabe hacer y sin necesidad de obligarle a promocionar pasando a un puesto de gestión para el que quizás no esté motivado ni preparado.

    La carga lectiva también es en nuestro caso un tema importante, sobre todo si su aumento supone impartir otras especialidades en aulas con un alto ratio. Es necesaria la aplicación del RD 1834/2008, algo que no está sucediendo actualmente. Se trabajará para disminuir el trabajo administrativo del profesorado y aumentar su horario formativo.

     
    e) Unos equipos administrativos y directivos dinámicos y competentes.

    Si se respeta lo dicho anteriormente, no es necesario recurrir a un cargo “superior” para prosperar económicamente como docente. Es suficiente hacer bien el propio trabajo. Todos los cargos educativos tendrán un límite de 8 años, y se establecerá un período de 2 a 4 años para poder volver a ocupar un cargo nuevamente. Además se tratará de compatibilizar los cargos con la tarea docente siempre que sea posible. En estos cargos deben incluirse los cargos directivos de los centros, las direcciones de los centros, las asesorías de los centros del profesorado, la inspección, las coordinaciones provinciales, los puestos en la administración educativa (consejerías, delegaciones provinciales, etc). Por otro lado los cargos políticos o de libre designación en consejerías, delegaciones provinciales, etc., deben reducirse al mínimo, pasando el resto a ser cargos técnicos accesibles para todo el profesorado según selección de méritos.

    Los procesos de selección de directores de centro y en general de los cargos educativos deben asegurar que las personas seleccionadas estén adaptadas a las nuevas necesidades y exigencias. Los profesionales al frente de estas tareas deben ser expertos no solo en gestión de centros, sino en currículos, en pedagogía, en dinamización de equipos humanos, etc.

     
    f) Condiciones materiales óptimas.

    Los profesores finlandeses gozan de condiciones materiales de trabajo particularmente favorables. La carga docente rara vez excede de 25 alumnos. Las aulas son espaciosas y totalmente equipadas con los recursos más modernos. Se trabajará en esta dirección para alcanzar los ratios y estándares que permitan un óptimo funcionamiento del sistema educativo.

    Los fondos públicos destinados a educación están pensados para que se inviertan en la educación pública, no para complementar a la educación privada. Se trabajará para que el destino de los mismos sea el de la educación pública, y se vigilará que en ningún caso se merme la calidad de la misma ni la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación.

     
    g) Una completa libertad pedagógica.

    Los profesores muestran un grado impresionante de satisfacción respecto de su trabajo. Una vez que han pasado el proceso de formación y selección, los profesores gozan de una libertad pedagógica total y de un margen amplio de autonomía y de iniciativa. Todo ello permite además que el sistema finlandés no necesite de un sistema costoso de inspecciones en el ámbito de la educación.

    En nuestro caso, las inspecciones pueden otorgar objetividad al funcionamiento de los centros. Sin embargo actualmente son resultado de la exigencia de documentos administrativos y mejora de resultados, sin una implicación directa ni una orientación a los centros. La inspección debe conocer, involucrarse, orientar y participar activamente de la vida de los centros. Hace falta cooperación sin crear únicamente obligaciones.

     
    h) Profesores expertos asociados a la universidad.

    Concluidos sus estudios, los profesores mantienen un contacto estrecho con la universidad. Su nivel de formación y su experiencia en pedagogía sostienen su derecho a ser miembros asociados. Participan en la formación de sus colegas acogiéndolos en sus clases e interviniendo en las sesiones de la facultad. Son consultados regularmente sobre el contenido de los programas, en los cuales, para su aplicación local, ellos pueden incorporar los cambios que les parecen pertinentes, siempre en acuerdo con el director del centro y los responsables locales de la educación.

    Además, deben habilitarse mecanismos para la transición del profesorado preuniversitario a la docencia universitaria como docentes expertos en carreras ligadas a la formación inicial del profesorado, y como colaboradores en proyectos de investigación y docencia del resto de carreras.

     
    i) Una formación continua claramente determinada y de calidad.

    Muy preocupados por mantenerse al día con los cambios de la sociedad y de su profesión, los profesores participan regularmente en acciones de formación continua como parte de su trabajo. Los directores de los centros pueden estimularlos a hacerlo sobre asuntos que sienten como necesarios mediante la negociación y el diálogo.

    La formación del profesorado debe ser entre iguales, tomando el propio centro educativo como núcleo de la formación y reconociendo al docente su calidad de experto en la realidad de su aula. En el desarrollo de esta formación se tendrán en cuenta las siguientes consideraciones:

    • Deberá ser apoyada por profesorado experto e investigadores.
    • Se usarán redes profesionales y herramientas y métodos actualizados.
    • Se contará con una red de centros de profesorado con asesores expertos que sean también docentes.
    • Se implementará un sistema de incentivos al desarrollo profesional.

    Se crearán los mecanismos que permitan a los docentes desarrollar una formación adaptada a sus necesidades, en vez de elegir cursos formativos en una lista cada vez más reducida y de difícil acceso.

    La formación permanente del profesorado como parte de la propia profesión es fundamental para un sistema educativo robusto y eficiente a largo plazo.


    C. La evaluación: una obligación legal.

     
    a) La evaluación como herramienta de mejora

    Uno de los puntos importantes de dicho documento legislativo es la obligación dispuesta para todos los centros escolares de proceder mediante evaluaciones regulares de su funcionamiento y de sus resultados y de hacerlas públicas. Estas evaluaciones deben ser organizadas por cada centro; pero se exigen también evaluaciones externas que deben ser efectuadas generalmente por las municipalidades.

    Cada centro debe contar con un plan de evaluación presentado a la autoridad local. Los campos tomados en cuenta para la evaluación son amplios. Además de los resultados de los exámenes, todos los aspectos pedagógicos, relacionales y materiales de la vida del centro son revisados mediante cuestionarios accesibles a través de la red del centro. Cada alumno puede establecer contacto por Internet desde su puesto el centro o desde su hogar y responder libremente a las preguntas. La tasa de participación es de 70%.

    Esta práctica revela la concepción finlandesa de la educación como servicio público: todos los actores se consideran al servicio de los usuarios, que son los alumnos y sus familias.

    La evaluación debe servir para la mejora de los centros y debe realizarse desde distintos lugares complementarios entre sí. No podemos basarnos únicamente en evaluaciones externas, pues estas revisten ciertas limitaciones. La autoevaluación de los centros es una pieza fundamental y debe basarse, además de, en indicadores fácilmente medibles, en estudios en profundidad basados en las estrategias de la investigación educativa que complementan lo cuantitativo con lo cualitativo; junto con estudios estadísticos y etnográficos.

    Se tomarán todas las medidas necesarias para mejorar los procesos de evaluación, evitando la discriminación entre centros y asegurando evaluaciones de calidad llevadas a cabo por personal competente.

     
    b) La importancia de los espacios de participación

    Una educación de calidad se construye con la participación de toda la comunidad educativa. Participar supone también tener acceso a la información y mejorar la intervención en el control y la gestión de los centros.

    Al igual que el resto de procesos en el ámbito educacivo, la evaluación debe abrir la participación a los diferentes agentes implicados en la educación. Espacios como las Asociaciones de Madres, Padres y Alumnos (AMPA) o los consejos escolares son de gran relevancia por el conocimiento de la realidad más cercana al día a día de los centros. Las AMPA cumplen además un importante papel como complemento formativo, así como representando a los padres, las madres y los alumnos ante las instancias educativas y otros organismos.

    Es importante, pues, que se fomente tanto la existencia de estos espacios como la participación en los mismos, dotando a los centros de mecanismos con los que las diferentes partes se relacionen y complementen.

    Se reforzará el papel de los consejos escolares ante su pérdida de competencias recogida en la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), así como el peso de las AMPA en los mismos.


    4. CONCLUSIONES.

    ¿Se puede exportar el modelo finlandés?

    A pesar de existir una idiosincrasia sin duda diferente, hay numerosos aspectos del sistema finlandés que pueden ser inspiradores.

    El ascenso de Finlandia al grupo de sociedades más prósperas del mundo se apoyó en su ideal de la cultura y en las inversiones en educación. En primer lugar, la tensión producida por la acumulación de exámenes, notas, boletines, logros, censuras, etc.; es considerable y contraproducente. Se podría aligerar fácilmente esta carga, sobre todo en el colegio. Es equivocado pensar que los alumnos aprenden solamente empujados por las calificaciones. Si los alumnos fueran puestos en actividad con más frecuencia se podría conseguir que su motivación se acrecentase sin recurrir tan sistemáticamente a las notas.

    En segundo lugar, no sería muy complicado introducir más flexibilidad en nuestros currículos ni dar más oportunidades de elección para nuestros alumnos. Estos últimos años han estado marcados, en este dominio, por una vuelta atrás; abandonando una vía de progreso cuyas riquezas no han sido explotadas. Ciertamente, se podrían llevar todavía más lejos las posibilidades otorgadas a los alumnos para construir el curso de sus estudios, concediéndoles progresivamente una autonomía cada vez mayor en relación a la adquisición de los saberes.

    En tercer lugar, es responsabilidad de cada uno apoyar modos de relación menos distantes y cerrados, así como crear una atmósfera más cálida y de confianza. El profesor no perdería autoridad. Podría ser más fácil considerar al alumno en su totalidad y superar los factores que pueden frenar los aprendizajes. Se hace además necesaria una mayor implicación de las familias en el aprendizaje de los alumnos; y de la sociedad en general.

    El caso de Finlandia demuestra que la descentralización y la autonomía otorgada a las municipalidades y a los centros educativos mismos es provechosa para la mejora general del sistema.

    En el Estado español es habitual a ver surgir nuevas leyes educativas con cada cambio de gobierno. Sin embargo, es necesario un rumbo constante en la normativa en educación para obtener unos resultados favorables y estables a medio y largo plazo, y es sobre todo necesario que en el desarrollo de estas líneas maestras se cuente con las aportaciones de los profesionales del sector, que son quienes conocen mejor los problemas y pueden proponer mejor las soluciones.

    Los cambios de las leyes en materia de educación deben contar con el consenso de la comunidad educativa, incluidos estudiantes y madres y padres, y aplicarse destinando los recursos económicos necesarios.

    Existen experiencias que demuestran la posibilidad de desarrollar sistemas educativos de calidad que formen sociedades modernas y preparadas. Los últimos informes sobre la calidad de la educación que estudian las analogías de dichas experiencias parecen concluir que la clave del éxito reside en tres ejes principales:

    1- Mejora de la calidad de la formación de los profesionales de la enseñanza y el establecimiento de modelos de formación continua de calidad.
    2- Dotar a dichos profesionales de los medios necesarios para que lleven a cabo su trabajo de manera eficaz, optimizando la gestión de los recursos disponibles y su calidad de vida.
    3- Una intervención rápida y efectiva cuando los resultados comienzan a deteriorarse.


     

    Otras referencias:

    – Imbernón, Francisco – Editorial GRAÓ, 09/2007
    10 Ideas Clave. La Formación Permanente del Profesorado. Nuevas ideas para formar en la innovación y el cambio

    – Universidad de Córdoba, 01/2008
    Conclusiones del Informe Mckinsey: El éxito educativo depende de la formación del profesorado”

    5) Enmiendas desestimadas.

    Incorporación en los grados de materias dirigidas a la enseñanza.
    En el caso de niveles de enseñanza superiores, se podría ir incorporando a los distintos grados materias dirigidas a la enseñanza y sus correspondientes prácticas.

    Creemos que las materias dirigidas a la enseñanza deben formar parte de estudios específicos para futuros profesores en vez de introducir materias de este tipo en los currículos generales.