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Partido X.
Programa sobre energía del Partido X a partir de propuestas programáticas de la sociedad civil

TEXTOS DE REFERENCIA

[La Red Ciudadana-PartidoX nunca parte de cero. El siguiente texto programático se ha elaborado a partir de los textos de referencia a continuación indicados, que han sido posteriormente enmendados por la ciudadanía, como puedes ver aquí.]

PLATAFORMA POR UN NUEVO MODELO ENERGÉTICO, Documento Base de la PX1NME

ÍNDICE


 

INTRODUCCIÓN

El modelo energético actual ha llevado a desequilibrios sociales, económicos y medioambientales insostenibles. Por tanto, es nesario transitar hacia un nuevo modelo energético basado en el ahorro, la eficiencia y la soberanía, que se caracterice por la transparencia en la gestión del sistema energético, y en el que se beneficie a las PYMES y se garanticen los derechos de los consumidores por encima de los intereses de una minoría.


¿EN QUÉ CONSISTE EL NUEVO MODELO ENERGÉTICO (NME)?

El nuevo modelo energético se construye sobre cuatro pilares esenciales:

Ahorro: No existe mejor gestión de la energía que aquella que persigue eliminar todo consumo innecesario. En el NME, el kW hora no consumido debe ser siempre la primera opción, por delante del consumo limpio y renovable. Desde el Código Técnico de la Edificación a los programas de rehabilitación residencial, pasando por los planes de movilidad y el transporte de mercancías, todas las necesidades de los ciudadanos y el funcionamiento de la economía deben construirse desde la perspectiva de la lucha contra el despilfarro energético, es decir, con criterios de ahorro y eficiencia energética.

Renovables: Las tecnologías renovables utilizan fuentes de energía primaria autóctonas y su uso conlleva una serie de beneficios frente a otro tipo de tecnologías. Su penetración debe ser paulatina y creciente. Estas formas de obtener energía deben desplazar lo antes posible, pero de forma planificada (de acuerdo con criterios económicos, sociales y ambientales), a las tecnologías convencionales.

Eficiencia: Como complemento al ahorro y a la difusión de las renovables, es necesario transitar hacia un modelo en el que se aproveche al máximo la energía disponible. Esto precisa un reajuste de los hábitos de consumo y un despliegue de dispositivos y tecnologías complementarias que optimicen automáticamente el mejor uso posible de la energía en cada momento. Este nuevo paradigma apunta a las redes inteligentes, a la definición de estructuras dinámicas de precios, a sistemas de acumulación para gestionar los picos de demanda y a la centralización de instalaciones energéticas a escala local, unida a la tendencia a favorecer la concentración en núcleos urbanos de dimensión tal que aumenten la eficiencia de sus procesos energéticos y minimicen su impacto medioambiental, sin llegar a convertirse en un problema para su entorno por su excesivo tamaño.

Soberanía: La mayor parte de las tecnologías renovables permite una distribución descentralizada. Por ello sería un error reproducir con renovables el modelo centralizado y oligopolístico que caracteriza al sistema energético actual. Esto supone favorecer, en la medida de lo posible, la soberanía individual a través del autoconsumo y las plantas renovables de pequeña y mediana potencia vinculadas al consumo local. Se trata de otorgar a la ciudadanía la soberanía energética.

Soberanía significa igualmente educación e información, así como capacidad democrática de decisión sobre el modelo energético a escoger en el ámbito local/comarcal, además de la reducción de la dependencia energética (tanto exterior como de la de los monopolios productivos actuales), aprovechando las materias primas renovables para liberar a los ciudadanos del sometimiento a los pocos que controlan los recursos no renovables.


¿POR QUÉ ES NECESARIO CAMBIAR NUESTRO MODELO ENERGÉTICO?

La necesidad y urgencia de cambiar el modelo energético actual, pero también la magnífica oportunidad que este cambio representa, se resume en los siguientes argumentos:

1. Desequilibrios macroeconómicos.
Parte de los problemas que padece nuestra economía se derivan de nuestra elevada dependencia de los combustibles fósiles (de las más altas de Europa).
No vamos a ser competitivos por mucho que recortemos los salarios , mientras se sigan disparando los costes financieros y el precio de la energía.
Además, existe un elevado y creciente endeudamiento en el sistema energético nacional, en particular en el sistema eléctrico, que se ha ido acumulando en los últimos años hasta superar los 20.000 millones de euros.

2. Actividad económica y empleo.
El desarrollo de sistemas de generación y consumo más eficientes y limpios suponen un gran incentivo para la creación de nuevos puestos de trabajo, tanto a corto como a largo plazo.
En un momento como el actual, en el que el Estado español necesita imperiosamente cambiar su modelo económico y productivo, no resulta adecuado poner freno a un sector de alto valor añadido como el de las energías renovables y la eficiencia energética, en el que nos habíamos posicionado a la vanguardia internacional.
El desarrollo de las renovables se producirá en paralelo a la reducción de las energías convencionales. Por ello es necesario que se adopten medidas públicas para garantizar, con participación social, una transición justa, protegiendo el empleo y las medidas de formación y reciclaje profesional de los trabajadores de las instalaciones convencionales, y la reactivación económica efectiva de las zonas afectadas por los cambios.

3. Reducción drástica de la dependencia energética y seguridad de suministro.
Las energías renovables son, en conjunto, ubicuas. Las materias primas energéticas convencionales están, sin embargo, muy localizadas en determinados países, muchos de los cuales son además muy inestables políticamente (en buena medida por contar con estos recursos). Transitar hacia el NME significa dar una nueva oportunidad a una gobernanza mundial más justa y menos conflictiva.
A nivel local, e incluso personal, el NME supone empoderamiento en una necesidad básica tan importante como la energía.

4. Un nuevo paradigma económico y medioambiental.
La transición hacia un NME constituye el primer paso para conseguir que la dinámica económica y social evolucione en armonía con la dinámica medioambiental. También se deben respetar los compromisos adquiridos en el ámbito europeo en relación con la reducción de gases de efecto invernadero. Un NME constituye el mejor instrumento para cumplir con los acuerdos internacionales que tenemos suscritos, pero también para asumir nuestra responsabilidad con la vida en el planeta.


¿CÓMO ES POSIBLE YA LA TRANSICIÓN HACIA EL NME?

Las razones apuntadas en el epígrafe anterior justifican social, económica y medioambientalmente la transición hacia un nuevo modelo energético.
Sin embargo, para que tenga éxito esta transición y se logre con la urgencia que impone la creciente brecha social, es imprescindible rediseñar el sistema energético con el objetivo de encaminarnos hacia un modelo en el que solo haya sitio para el ahorro y la sostenibilidad. Por tanto, es necesario introducir todos los cambios que precise el sistema para implementar el NME de la forma más eficiente posible.

Será preciso más concretamente, entre otras cosas:

  • Priorizar las PYME y las relaciones de calidad y proximidad por encima de los grandes monopolios
  • Seleccionar con criterio las mejores tecnologías disponibles para cada emplazamiento.
  • Adaptar la política energética para permitir un desarrollo ordenado de todas las fuentes renovables.
  • Favorecer tecnologías que permitan gestionar la intermitencia de algunas de las fuentes renovables.
  • Desarrollar planes de movilidad sostenible que garanticen la accesibilidad a los bienes y servicios de forma local, promoviendo el comercio de proximidad y los circuitos cortos de intercambio.
  • Poner en valor el entorno rural como fuente de recursos energéticos, además de agrícolas y ganaderos.
  • Derivar más usos energéticos hacia la electricidad, de forma coherente con el desarrollo de las renovables, ampliando esfuerzos en el desarrollo de sistemas de almacenamiento energético de menor riesgo medioambiental.

PROPUESTAS DE ACCIÓN

La transformación del sistema energético de una forma tan profunda como la que se propone aquí, precisa del impulso político del Gobierno. A él por tanto le corresponde liderar las iniciativas que deben conformar la columna vertebral de una auténtica política de estado en materia energética. En concreto:

Bloque 1: Profunda reforma del Sector Eléctrico

A pesar de que la electricidad solo representa una parte del consumo energético está plenamente justificado empezar por ella principalmente por dos motivos. En primer lugar, el sistema eléctrico se ha convertido en un cuello de botella político en relación con el cambio de modelo energético en el que los intereses de las grandes compañías del sector eléctrico parecen ir en contra de las PYMES y los consumidores. En este escenario, se ha ido acumulando un déficit de tarifa eléctrico que en los últimos años ha superado los 20.000 millones de euros. Por tanto, cualquier alternativa al sistema energético vigente se encontrará con el asunto irresuelto del déficit de tarifa. En segundo lugar, por el potencial transformador que la tecnología eléctrica tiene frente al objetivo de un modelo energético sostenible y eficiente. Para afrontar con éxito una estrategia de cambio del modelo energético, es necesario dar respuesta razonada y razonable al problema del déficit de tarifa y del precio de la electricidad en nuestro país. Para ello es preciso comenzar con una minuciosa auditoría económica y social de todos los costes que se imputan a la tarifa eléctrica, así como los criterios que determinan los precios por kWh que se establecen en las distintas tarifas eléctricas vigentes. Dicha auditoría debería partir del análisis completo del sector desde que se comenzó a originar el déficit de tarifa, con el objetivo principal de conocer el porqué de la situación actual. Además, también es necesaria una reforma en profundidad del propio mercado eléctrico sobre la base de los siguientes principios: Simplificación, retribución justa y jerarquización.

Los diferentes actores que intervienen en el suministro eléctrico deben ser retribuidos de la forma más transparente posible, para que así la ciudadanía pueda participar con conocimiento en el debate sobre el modelo energético óptimo. Se deben tener en cuenta criterios sociales, macroeconómicos y medioambientales para elaborar una retribución y jerarquización justa de las diferentes tecnologías.
Esto podría implicar que determinadas plantas pasen a tener una supervisión mayor por parte del sector público.

Bloque 2: Medidas específicas para implementar el cambio de modelo energético

A corto plazo, es necesario tomar medidas que palíen la complicada situación en la que se encuentra el sector que engloba a las energías renovables y la eficiencia de la generación, que está viendo como se da marcha atrás a la inversión que como sociedad hemos realizado en un sector de futuro. En particular, deben tomarse medidas concretas en relación al autoconsumo y la seguridad jurídica.

En primer lugar, es esencial la eliminación de todo tipo de barreras al autoconsumo de la energía producida por un consumidor para sí mismo, bien sea en la modalidad de autoconsumo instantáneo, o bien en la modalidad de balance neto (aquella que permite verter a la red eléctrica energía excedentaria en ciertos momentos para posteriormente recuperarla). Un mecanismo como el propuesto no puede generar ningún tipo de transferencia de rentas entre unos consumidores y otros a la vez que tiene enormes ventajas para los consumidores que apuesten por el mismo, para el empleo y para el resto de la sociedad en su conjunto.

En segundo lugar, debe restituirse la seguridad jurídica en el sector de las renovables y la eficiencia de la generación, fuertemente dañado en los últimos años y que condiciona enormemente su desarrollo futuro.
La transición hacia modelos evolucionados de desarrollo de renovables debe contar con una estrategia clara a largo plazo, una adecuada planificación de las infraestructuras energéticas, sin parones bruscos de actividad ni medidas retroactivas que afecten a inversiones previamente realizadas, ni a inversiones futuras.
Como paso hacia un NME, es necesario abordar también el futuro de la energía nuclear en nuestro país, teniendo en cuenta las implicaciones sociales que resulten de un posible cierre ordenado, dentro de plazos razonables desde el punto de vista técnico/económico.

Bloque 3: Medidas transversales

Además de las medidas de los bloques anteriores, centradas en el sector eléctrico, es necesaria también la puesta en marcha de políticas generales de gestión de la demanda y de ahorro y eficiencia energética y romper con los monopolios para favorecer las PYME y las políticas de calidad de servicio y proximidad. En el estado español estas políticas se han desarrollado de manera muy tímida y casi exclusivamente a partir de los planes de ahorro y eficiencia energética sectoriales (industria, transporte, edificación o agricultura), y además cuyo presupuesto para los años 2012 y 2013 prácticamente ha desaparecido. No sorprende, por tanto, que el diferencial en intensidad energética respecto de la UE-15 se mantenga en un 24% superior.
También es necesario que se redefina el Plan de Ahorro y Eficiencia Energética para el periodo 2011-2020 que contenga medidas de gestión de la demanda, el apoyo a medidas tecnológicas en los procesos de transformación en el uso final de la energía en todos los sectores. Es además una oportunidad para que el sector de la eficiencia energética, que ahora registra más de 280.000 empleos, se desarrolle aún más.
Dentro de este bloque de medidas transversales, caben destacar dos frentes principales, la edificación y el transporte.


Edificación

En relación con el sector de la edificación hace falta un plan que fomente la rehabilitación y modernización energética de las viviendas y edificios de una manera ambiciosa pero cuidando que estas reformas no penalicen a los consumidores y habitantes, regulando la certificación energética de edificios existentes y garantizando apoyos económicos para ese cambio.
Sin embargo, es necesario prestar atención al hecho de que la legislación para el ahorro energético en la edificación sea utilizada para forzar desalojos con el pretexto de rehabilitación, evitando la posible gentrificación a gran escala.

En relación con las nuevas edificaciones es necesaria una ambiciosa modificación del Código Técnico de la Edificación (CTE), que contemple, desde la integración de las nuevas construcciones con otras edificaciones o estructuras existentes o proyectadas, hasta el diseño propiamente dicho, incluyendo todas las medidas necesarias para alcanzar los objetivos de edificios con consumo energético casi nulo.


Transporte

El sector del transporte consume un tercio de la energía primaria, fundamentalmente en forma de derivados del petróleo. Constituye por este motivo un sector clave para alcanzar los objetivos socio-económicos que motivan el cambio de modelo energético, por lo que resulta imprescindible habilitar medidas que permitan avanzar en su transformación. Entre ellas, las siguientes:

  • Fomento del transporte público por encima del transporte privado con el subsiguiente ahorro de tiempo y recursos, facilitando la movilidad, y descongestionando el entorno ciudadano. Promocionar la alternativa de transporte de coche compartido.
  • Profundizar en la electrificación del transporte público, con nuevas líneas de tren, metro y metro ligero (utilizar incluso estas redes para transporte de mercancías); desarrollo del vehículo eléctrico tanto para usos públicos como privados. También mejorar el transporte ferroviario eléctrico de mercancías. Redes de transito de mercancías y pasajeros con alta eficiencia y pocas emisiones de gases contaminantes, ampliando enlaces y eliminando puntos de congestión.
  • Impulsar una planificación rural en mejora de servicios para detener el crecimiento excesivo de las ciudades. De esta forma, se puede llegar a mejorar la producción y el comercio locales, y por tanto se pueden conseguir parte de los objetivos económicos y sociales que se persiguen.
  • Impulsar una planificación rural para detener el crecimiento excesivo de las ciudades en pos del crecimiento rural dotándolo de los servicios de los que dispone una ciudad tipo. De esta forma, se puede llegar a mejorar la producción y el comercio local, y por ende muchos de los objetivos económicos y sociales que se persiguen.
  • Creación de espacios para las alternativas más sostenibles de transporte como la bicicleta o la peatonalización de calles.
  • Fomento de la producción y comercio local y de media distancia para disminuir el transporte necesario.
  • Cualquier forma alternativa e innovadora que reduzca el consumo de recursos y el impacto asociado a las necesidades de transporte.

 

Enmiendas desestimadas.

Inversión en I+D

Añadiría otro punto en el que se hablara de potenciar la inversión pública en I+D para desarrollar nuevos sistemas y mejorar los existentes.

La razón de no incluirla es que ya hay un plan de I+D dentro de las propuestas de Red Ciudadana Partido X

Derogación:

-RD1565/2010
-Las liquidaciones provisionales giradas en aplicación del RDL14/2010.
-La moratoria a las renovables del RDL1/2012.
-El impuesto eléctrico de la Ley15/2012.
-El nuevo IPC del RDL2/2013.

La razón de no incluir esta enmienda en concreto es que la legislación energética es muy amplia y estas leyes en particular forman parte de un espectro mayor que se debe estudiar en profundidad.

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